Fotos tomadas de de la web cubaaldescubierto y bahamian.dynamohosting
“El Vergonzoso Incidente del HMBS Flamingo”
Tomado
del Libro “El Incidente 3208”,
capítulo VII, Pág. 105.
Autor:
Maximino Gómez Alvarez, Madrid, 2012. Copyright
(All right reserved).
El sábado 10 de mayo de 1980,
a las 17:00 horas, el buque P02 HMBS (Her Magesty
Bahamian Ship) Flamingo perteneciente
a la Royal Bahamas Defense Force (RBDF) mientras
realizaba una patrulla rutinaria, detectó la presencia ilegal en aguas
jurisdiccionales de Bahamas, de dos embarcaciones de pesca de bandera cubana.
El HMBS Flamingo, plenamente identificado intentó acercarse a los buques que
faenaban ilegalmente, pero estos trataron de evadirse por lo que fueron realizados
varios disparos de advertencia. Las
embarcaciones cubanas detuvieron su marcha y fueron abordadas por varios
marineros que detectaron en la primera inspección, la presencia de cerca de 3.000 libras de pescado,
langosta y cangrejos (algunas de estas especies en época de veda en esa
nación), por lo que ordenaron a los pesqueros cubanos seguir a la embarcación
de guerra hasta un cayo cercano, con el objeto de realizar una búsqueda más
exhaustiva. Los buques cubanos, entre tanto, comunicaron por radio a su base de
la Flota Cubana
del Golfo, lo que estaba
sucediendo y ésta base a su vez lo comunicó al Mando de las FAR (Fuerzas
Armadas Revolucionarias), que no tardó en despachar dos aviones de combate
MIG-21, que aparecieron
sobre el área del incidente y a pesar de que el HMBS Flamingo estaba plenamente
identificado tanto por el numeral, como por su bandera y de existir excelentes
condiciones visibilidad, los aparatos iniciaron vuelos a baja altura, realizando
diversos disparos de ametralladoras a todo lo largo del buque y muy cerca de la
zona de proa, en desafiante y desproporcionado alarde de fuerza. Más tarde se
retiraron para reaparecer sobre las 17:50 horas, esta vez después de disparar
ráfagas de ametralladoras que impactaron sobre la embarcación, lanzaron misiles
que hicieron estallar al buque bahamense, provocando la muerte de cuatro de sus
tripulantes, los jóvenes Fenrick Sturrup, Austin Smith, David Tucker y Edward
Williams. El Capitán Amos Rolle y el resto de los supervivientes del Flamingo junto
con 8 pescadores cubanos arribaron horas más tarde a Ducan Town. Pero si aún no hubiera sido suficiente, varios
aviones Migs sobrevolaron en vuelo rasante la Ciudad, provocando escenas de
horror entre sus habitantes para luego y con apoyo de la aviación, miembros de
la Fuerzas Especiales cubanas a bordo de helicópteros Mi-8, con total desprecio a la soberanía e integridad
territorial de una pequeña nación vecina, que ni siquiera dispone de ejército y
fuerza aérea, desembarcaron en la Isla con la intención de rescatar a los
marineros y no permitir que fuesen juzgados legítimamente por los delitos que
habían cometido de forma deliberada.
El incidente se saldó con el envió de una Misión de Alto Nivel cubana a ese
país conduciendo 2.500.000
libras esterlinas, con el objeto de resarcir los daños
morales y materiales provocados, tanto al Gobierno de Bahamas, como a los
familiares de los marinos muertos. El Gobierno de La Habana señaló en un
principio que se había tratado de una “lamentable confusión”, al pensar que el
HMBS Flamingo era una
embarcación pirata en un intento de secuestro; más tarde trató, ante la
repercusión internacional de dicho incidente, acusar a la CIA y al Gobierno
norteamericano de estar detrás de los hechos.
Este autor, además, posee testimonios de algunos ex pilotos de combate de
las FAR que durante años estuvieron destacados en importantes bases aéreas de
ese país y que coinciden plenamente con esta reconstrucción de los hechos. Por
razones obvias de seguridad, no ofrecemos los nombres de estos oficiales
cubanos, pero desde aquí le manifestamos nuestro más profundo agradecimiento
por su desinteresada y valiente colaboración
A continuación reproducimos la autorizada opinión que nos brindara
personalmente, nuestro amigo, el Teniente Coronel (retirado) de las Fuerzas
Aéreas de Alemania, Dankward Merdert(1) con
respecto al incidente del HMBS Flamingo:
“Yo
Pienso que es muy improbable que dos pilotos de Mig-21 de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias cubanas, como el Coronel Jorge Vilardel y el Mayor Juan Colina, confundieran al buque patrulla
PO-2 HMBS Flamingo con una embarcación pirata, dado que en su casco
estaba claramente inscrita su numeración PO-2 y la bandera de Bahamas ondeaba
en su popa. Realizando pases a baja altura a 200 pies o menos, junto a
buques en aguas internacionales del Mar Báltico (había que evitar que estos
vuelos pudieran ser considerados como un comportamiento ofensivo), yo nunca
tuve problemas a la hora de identificar al personal que permanecía sobre la
cubierta y reconocer la nacionalidad de la embarcación. En el caso de los
buques de guerra, sus números resultaban perfectamente visibles.
El
incidente comenzó con la detención de los ferrocementos nº 165 y nº 54 (buques
cubanos de pesca) a las 17:00 hora local, cuando estos se encontraban faenando
ilegalmente dentro de las aguas jurisdiccionales de Bahamas e intentan escapar
del arresto y consiguiente remolque por parte del HMBS Flamingo; entonces aparecen en escena los
Mig-21 cubanos, obviamente alertados a través de radio por los ferrocementos. A
las 17:50 horas se producen los pases a baja altura y se efectúan los primeros
disparos de ametralladoras a lo largo del costado y proa del HMBS Flamingo, sin
que pueda atribuirse la deficiente visibilidad, como la causa que contribuyera
a crear confusión en los aviones. La utilización de las ametralladoras pudo
haber tenido la intención de advertencia; no obstante, abrir fuego dentro de un
territorio o espacio aéreo de otra nación en tiempos de paz, resulta
inapropiado. El uso de misiles no guiados y ametralladoras en ataques directos,
prácticamente una hora más tarde, después de abastecerse de combustible y
rearmarse, puede ser considerado como un acto hostil y deliberado. ¿Confusión y
desconocimiento una hora después?
La
decisión de hundir un buque de un país vecino en sus propias aguas
jurisdiccionales, aduciendo la persecución de “piratas” equipados con una
embarcación marcada en su casco con su número de denominación PO-2, ¿puede
atribuírsele a un error de los pilotos?.
En
las fuerzas armadas, en especial en las fuerzas aéreas, por lo general existe
un protocolo denominado ROE (Rules of Engagement = Reglas de Intervención); dichas Reglas
establecen en qué estado y bajo qué circunstancias se aplica el uso del
armamento de combate.
Si
una fuerza no se encuentra en tiempos de guerra o en un entorno hostil, el uso
de armas con munición de combate “hot weapons” está regulado y muy restringido,
y si a pesar de todo ello, el ROE lo permitiera, su uso tendría que estar
precedido por disparos de advertencia y sólo después de ser identificado
fehacientemente como un objetivo hostil. Existen casos en que los objetivos
(Boing 747 coreano que volaba sobre la península de
Sajalín y otro de una aerolínea en el Golfo Pérsico) que han sido abatidos sin
una adecuada identificación. Las naciones comunistas reaccionan con gran
agresividad contra las violaciones de su espacio aéreo; los pilotos de estos
países, por otro lado, no son entrenados
para tomar sus propias decisiones, sino que siguen estrictamente las órdenes
emitidas por sus centros de Mando y aún así, la orden de abrir fuego suele
estar reservada y controlada por determinadas agencias. Dado que las Fuerzas
Armadas Revolucionarias cubanas han sido entrenadas por los soviéticos, albergo
poderosas dudas acerca de que dos experimentados pilotos (un Coronel y un
Mayor) abrieran fuego en un ataque directo a las 18:45 horas, por decisión
propia y sin contar con órdenes e instrucciones precisas de hundir al buque PO-2”.
El incidente del HMBS
Flamingo, no recibió
cobertura informativa en los medios periodísticos, radiales y televisivos
cubanos de la época, y en una encuesta realizada por este autor en una muestra
de población de la Isla,
de los encuestados, sólo uno (lic. en Historia e hijo de un funcionario del
Ministerio de Relaciones Exteriores cubanos) conocía en detalles el episodio,
al que consideraba “parte de la campaña de descrédito contra la revolución
cubana” (sic.). El Gobierno de La
Habana nunca depuró responsabilidades entre la autoridades
implicadas en los hechos (quienes autorizaron y ejecutaron el ataque); no se
creo, que se conozca ninguna comisión que estudiara el incidente, ni se realizó
ningún juicio tendiente a esclarecer a fondo las circunstancias que condujeron
a la toma de decisión de ejecutar aquel ataque y de violar la soberanía de un
país vecino, a pesar de que dicha acción podría ser tipificada como “terrorismo
de estado”.
El Gobierno de Londres
por su parte, se mostró cauto y no emprendió, que se conozca, ninguna acción
legal o de otro tipo contra Cuba,
a pesar de los compromisos y lazos históricos que unen al Reino Unido con
Bahamas (miembro pleno del Conmonwealth). Las escasas relaciones Cuba-Bahamas
sufrieron un enfriamiento, aunque pronto, ambos países aliviaron las tensiones.
Los hombres y mujeres
humildes de Bahamas si no olvidan; en el Jardín de los Recuerdos en la Corte Suprema de
Bahamas, fueron erigidos un monumento que perpetúa la
memoria de aquellos mártires caídos en el cumplimiento de su deber.
En 1987 fue puesta en
escena la representación teatral de la obra “Our Boy´s” (Nuestros Muchachos),
de Cleophas Adderley, Wiston Saunders y Phillip Burrows, que recuerda aquellos
hechos. Decenas de libros escritos por diferentes autores, han dejado
constancia del vergonzoso incidente del HMBS Flamingo(2).
(1)
Dankward Merdert, es un experimentado Operador de Sistemas de
Armamentos, con más de 1.700 horas de vuelo en aviones de guerra (Mc Donell
Douglas Phanton RF4E y Panavia PA200 Tornado), en misiones de reconocimiento y
combate, en activo desde 1972
a 1988.
(2)
Ver en:
Craton, Michael: “A history of the Bahamas”. San Salvador
Pr., 1986. / Saunders, Ashley B.: “History of the Bahamas: Bimini, a case
study”. New World Press, 1990. /
y Craton, Michael, Saunders, Gail Saunders-Smith, Gail : “Islanders in the stream”. Published
by University of Georgia Press, 2000.
.
Queda autorizada la
reproducción total o parcial del presente trabajo, siempre que se señale el nombre del autor y la fuente.



En realidad se trata de un hecho poco conocido en Cuba. No recuerdo que halla apartecido en la prensa de la epoca; desafortunadamente sabemos que en Cuba hace decadas que no existe la libertad de prensa, solo el discurso oficial que conviene a sus gobernantes. Glorai a estos humildes hijos de Bahamas, que Dios les gaurde siempre.
ResponderEliminarBuen artículo.Felicidades. Este es un buen sitio para enterarse de los tejemaneje de la Cuba de Castro.
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