lunes, 15 de julio de 2013

El Cubaneo






“El Cubaneo”

Como lamento que ya no esté entre nosotros ese extraordinario sabio cubano Dº Fernando Ortiz, suerte de “ Da Vinci tropical”, etnólogo, antropólogo, historiador, folklorista, geógrafo, economista, lingüista, musicólogo, periodista y jurista; quizás él, como ningún otro, hubiera podido darnos una explicación profunda o al menos plausible en términos filosóficos y prácticos de que cosa es realmente “el cubaneo”. Yo que llevo más de veinte años viviendo en el extranjero, percibo la imposibilidad de desconectarse totalmente de las raíces, del pasado emocional (el añorado barrio, los amigos, la primera novia y la atmosfera que solía rodear todo esas impresiones y que provocan cierta nostalgia), pero he ido, continúo confesándome, siendo objeto de la asimilación, del reacomodo a otra realidad que al principio me era tan diferente y que ahora también es mía, y debo decir que hace mucho ya que no siento esa sensación de ausencia, de extravío; creo que esto debe ser eso que llaman integración. Miami es otra cosa, me llama poderosamente la atención que muchas de las personas que allí conozco, entre ellos muchos entrañables amigos, no tengan ni una sola amistad norteamericana, ¿qué falla?, ¿el idioma?; puede ser, pero debe haber algo más. Pero me cuesta trabajo entender cómo se puede vivir en otro país y no relacionarte profundamente con gentes de ese país. Yo en España tengo muchos amigos, compañeros de trabajo españoles con los que comparto confidencias, nos bebemos una cerveza juntos, cenamos juntos, vamos al cine juntos, incluso, hemos viajados juntos de vacaciones y nos contamos nuestros problemas, nos pedimos consejos, nos ayudamos mutuamente y nos preocupamos el uno por el otro; pero además, aquí tengo amigos árabes, africanos, alemanes, rusos, ingleses y hasta norteamericanos; tengo incluso una compañera de trabajo de nacionalidad rumana que habla un castellano envidiable (Z incluida). ¿Qué pasa entonces allí?, en Estados Unidos, país por excelencia paradigma de la integración. El hamburger, considerado como “typical american food”, tomó su nombre de la ciudad de Hamburgo en Alemania, la idea de utilizar en su confección la carne picada, es un legado de Turkia, el pepinillo con el que se acompaña viene del Este de Europa, de Polonia y Rusia, el Ketchup de la antigua China(Ke-Tsiap), la Myonaise (nombre de origen francés) procede de Menorca en España, el bun, pan utilizado es de una antigua receta inglesa y las semillas de sésamo que coronan dicho pan son originarios del Medio Oriente, de manera que el hamburguer es una mixtura culinaria de naciones.
 Más de 400.000 inmigrantes lucharon con valentía en la Guerra Civil de Estados Unidos, o lo que es igual 1 de cada 5 soldados eran inmigrantes; los irlandese formaron la legendaria brigada “Fighting 69” que luchó heroicamente en la Batalla de Antientam y fueron los autores de aquella carga conocida históricamente como Sunken Road o Bloody Lane; esta misma brigada mantendría sus tradiciones combativas en las dos guerras mundiales e incluso en Irak en el 2009; cerca de 25.000 irlandeses vivían en Louisiana y muchos de ellos formaron el 5º de Voluntarios de Louisiana conocidos como los Louisiana Tigers. El 82 Regimiento lo componían inmigrantes alemanes residentes en Chicago y de sus 2.500 hombres sólo sobrevivieron a la guerra 300 y dicho Regimiento heredó esas tradiciones e igualmente combatió en las dos guerras mundiales. El Regimiento 15 de Wiscosin, también compuesto por alemanes sufrió enormes pérdidas en batallas tan emblemáticas como la de Chikamauga y Pickett´s Mill. Hoy el Cuerpo de Policía y de Bomberos de New York guarda las tradiciones de sus legendarios miembros irlandeses y escoseses, de ahí elementos simbólicos en sus ceremonias como el uso del kilt hose o saya a cuadros y la gaita entre otros atributos. Con el paso de los años se fueron fusionando otras culturas, la africana y su brillante aportación cultural (spiritual, rithm and blue, jazz etc), la china, la judía, la latinoamericana y un largo etc., al margen del proceso segregacionista sufrido por los afronorteamiricanos, felizmente superado en gran medida, Estados Unidos se convirtió en lo que se ha denominado “Melting Pot” o crisol de razas que le ha engrandecido, enorgullecido y alimentado como nación.
Es saludable mantener vivas las tradiciones, pero la ganancia cultural de su intercambio no resultan nada despreciables y eso se logra con la plena integración. Hace poco leí un artículo que brindaba cierta respuesta a mi interrogante y cito textualmente: “El cubaneo; por el término en cuestión se designa la propensión natural de los nacidos en la Isla (Cuba) a hablar en voz alta y gesticulando; poner la música a todo volumen y en todo lugar; hacer de la impuntualidad un arte mayor; llegar de visita a una casa sin anuncio previo, preferiblemente a la hora de la comida; saber más de cualquier tema que su(s) interlocutor(es); nunca estar equivocados (¡por supuesto!); encantarles el chisme y la jodedera y, last but not least, ser devotos al picadillo con arroz, los frijoles negros y la ensalada de aguacate. Podría enumerar muchas más características, pero con esas basta para darse cuenta de que el cubaneo forma parte del patrón genético de los cubanos, no importa su raza, clase social o nivel cultural. Es un virus incurable que llevamos dentro”
En unos de sus magistrales ejemplos del “chiste y choteo cubano”, titulado “Que viva la diferencia”, el maestro del humor, Dº Alvarez Guedes dice lo siguiente: “…. dicen (los americanos) que entras en el “melting pot” y adquieres las costumbre de los americanos, la manera de ser de los americanos, razonas como los americanos, y según ellos hasta ahora, nadie se ha resistido al “melting pot”. Bueno, los cubanos se han cagado en el melting pot, ¡después de 20 años de estar aquí, siguen comiendo frijoles negros, arroz, picadillo, siguen discutiendo el alta voz, formando una gritería tremenda!...”
Pero dicho esto, creo que tiene que haber algo más; por eso, desde la distancia y el respeto quisiera que alguien me explicara (si es de Miami mejor, considerada la capital del cubaneo), porque esa resistencia a la plena integración de los cubanos en USA y de paso si me pueden ampliar un poco más de ¿qué coño es el cubaneo?. Me interesa sobre manera, a mí, que me siento CUBANISIMO.     



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