lunes, 15 de julio de 2013

El Vergonzoso incidente del HMBS Flamingo



                     Fotos tomadas de  de la web cubaaldescubierto y bahamian.dynamohosting


“El Vergonzoso Incidente del HMBS Flamingo”

Tomado del Libro “El Incidente 3208”, capítulo VII, Pág. 105.
Autor: Maximino Gómez Alvarez, Madrid, 2012. Copyright (All right reserved).


El sábado 10 de mayo de 1980, a las 17:00 horas, el buque P02 HMBS (Her Magesty Bahamian Ship) Flamingo  perteneciente a la Royal Bahamas Defense Force (RBDF) mientras realizaba una patrulla rutinaria, detectó la presencia ilegal en aguas jurisdiccionales de Bahamas, de dos embarcaciones de pesca de bandera cubana. El HMBS Flamingo, plenamente identificado intentó acercarse a los buques que faenaban ilegalmente, pero estos trataron de evadirse por lo que fueron realizados varios disparos de advertencia.  Las embarcaciones cubanas detuvieron su marcha y fueron abordadas por varios marineros que detectaron en la primera inspección, la presencia de cerca de 3.000 libras de pescado, langosta y cangrejos (algunas de estas especies en época de veda en esa nación), por lo que ordenaron a los pesqueros cubanos seguir a la embarcación de guerra hasta un cayo cercano, con el objeto de realizar una búsqueda más exhaustiva. Los buques cubanos, entre tanto, comunicaron por radio a su base de la Flota Cubana del Golfo, lo que estaba sucediendo y ésta base a su vez lo comunicó al Mando de las FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias), que no tardó en despachar dos aviones de combate MIG-21, que aparecieron sobre el área del incidente y a pesar de que el HMBS Flamingo estaba plenamente identificado tanto por el numeral, como por su bandera y de existir excelentes condiciones visibilidad, los aparatos iniciaron vuelos a baja altura, realizando diversos disparos de ametralladoras a todo lo largo del buque y muy cerca de la zona de proa, en desafiante y desproporcionado alarde de fuerza. Más tarde se retiraron para reaparecer sobre las 17:50 horas, esta vez después de disparar ráfagas de ametralladoras que impactaron sobre la embarcación, lanzaron misiles que hicieron estallar al buque bahamense, provocando la muerte de cuatro de sus tripulantes, los jóvenes Fenrick Sturrup, Austin Smith, David Tucker y Edward Williams. El Capitán Amos Rolle y el resto de los supervivientes del Flamingo junto con 8 pescadores cubanos arribaron horas más tarde a Ducan Town. Pero si aún no hubiera sido suficiente, varios aviones Migs sobrevolaron en vuelo rasante la Ciudad, provocando escenas de horror entre sus habitantes para luego y con apoyo de la aviación, miembros de la Fuerzas Especiales cubanas a bordo de helicópteros Mi-8, con total desprecio a la soberanía e integridad territorial de una pequeña nación vecina, que ni siquiera dispone de ejército y fuerza aérea, desembarcaron en la Isla con la intención de rescatar a los marineros y no permitir que fuesen juzgados legítimamente por los delitos que habían cometido de forma deliberada.
El incidente se saldó con el envió de una Misión de Alto Nivel cubana a ese país conduciendo 2.500.000 libras esterlinas, con el objeto de resarcir los daños morales y materiales provocados, tanto al Gobierno de Bahamas, como a los familiares de los marinos muertos. El Gobierno de La Habana señaló en un principio que se había tratado de una “lamentable confusión”, al pensar que el HMBS Flamingo era una embarcación pirata en un intento de secuestro; más tarde trató, ante la repercusión internacional de dicho incidente, acusar a la CIA y al Gobierno norteamericano de estar detrás de los hechos.
Este autor, además, posee testimonios de algunos ex pilotos de combate de las FAR que durante años estuvieron destacados en importantes bases aéreas de ese país y que coinciden plenamente con esta reconstrucción de los hechos. Por razones obvias de seguridad, no ofrecemos los nombres de estos oficiales cubanos, pero desde aquí le manifestamos nuestro más profundo agradecimiento por su desinteresada y valiente colaboración
A continuación reproducimos la autorizada opinión que nos brindara personalmente, nuestro amigo, el Teniente Coronel (retirado) de las Fuerzas Aéreas de Alemania, Dankward Merdert(1) con respecto al incidente del HMBS Flamingo:
“Yo Pienso que es muy improbable que dos pilotos de Mig-21 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias cubanas, como el Coronel Jorge Vilardel y el Mayor Juan Colina, confundieran al buque patrulla PO-2 HMBS Flamingo con una embarcación pirata, dado que en su casco estaba claramente inscrita su numeración PO-2 y la bandera de Bahamas ondeaba en su popa. Realizando pases a baja altura a 200 pies o menos, junto a buques en aguas internacionales del Mar Báltico (había que evitar que estos vuelos pudieran ser considerados como un comportamiento ofensivo), yo nunca tuve problemas a la hora de identificar al personal que permanecía sobre la cubierta y reconocer la nacionalidad de la embarcación. En el caso de los buques de guerra, sus números resultaban perfectamente visibles.
El incidente comenzó con la detención de los ferrocementos nº 165 y nº 54 (buques cubanos de pesca) a las 17:00 hora local, cuando estos se encontraban faenando ilegalmente dentro de las aguas jurisdiccionales de Bahamas e intentan escapar del arresto y consiguiente remolque por parte del HMBS Flamingo; entonces aparecen en escena los Mig-21 cubanos, obviamente alertados a través de radio por los ferrocementos. A las 17:50 horas se producen los pases a baja altura y se efectúan los primeros disparos de ametralladoras a lo largo del costado y proa del HMBS Flamingo, sin que pueda atribuirse la deficiente visibilidad, como la causa que contribuyera a crear confusión en los aviones. La utilización de las ametralladoras pudo haber tenido la intención de advertencia; no obstante, abrir fuego dentro de un territorio o espacio aéreo de otra nación en tiempos de paz, resulta inapropiado. El uso de misiles no guiados y ametralladoras en ataques directos, prácticamente una hora más tarde, después de abastecerse de combustible y rearmarse, puede ser considerado como un acto hostil y deliberado. ¿Confusión y desconocimiento una hora después?
La decisión de hundir un buque de un país vecino en sus propias aguas jurisdiccionales, aduciendo la persecución de “piratas” equipados con una embarcación marcada en su casco con su número de denominación PO-2, ¿puede atribuírsele a un error de los pilotos?.
En las fuerzas armadas, en especial en las fuerzas aéreas, por lo general existe un protocolo denominado ROE  (Rules of Engagement = Reglas de Intervención); dichas Reglas establecen en qué estado y bajo qué circunstancias se aplica el uso del armamento de combate.
Si una fuerza no se encuentra en tiempos de guerra o en un entorno hostil, el uso de armas con munición de combate “hot weapons” está regulado y muy restringido, y si a pesar de todo ello, el ROE lo permitiera, su uso tendría que estar precedido por disparos de advertencia y sólo después de ser identificado fehacientemente como un objetivo hostil. Existen casos en que los objetivos (Boing 747 coreano que volaba sobre la península de Sajalín y otro de una aerolínea en el Golfo Pérsico) que han sido abatidos sin una adecuada identificación. Las naciones comunistas reaccionan con gran agresividad contra las violaciones de su espacio aéreo; los pilotos de estos países, por otro lado,  no son entrenados para tomar sus propias decisiones, sino que siguen estrictamente las órdenes emitidas por sus centros de Mando y aún así, la orden de abrir fuego suele estar reservada y controlada por determinadas agencias. Dado que las Fuerzas Armadas Revolucionarias cubanas han sido entrenadas por los soviéticos, albergo poderosas dudas acerca de que dos experimentados pilotos (un Coronel y un Mayor) abrieran fuego en un ataque directo a las 18:45 horas, por decisión propia y sin contar con órdenes e instrucciones precisas de hundir al buque PO-2”.
El incidente del HMBS Flamingo, no recibió cobertura informativa en los medios periodísticos, radiales y televisivos cubanos de la época, y en una encuesta realizada por este autor en una muestra de población de la Isla, de los encuestados, sólo uno (lic. en Historia e hijo de un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores cubanos) conocía en detalles el episodio, al que consideraba “parte de la campaña de descrédito contra la revolución cubana” (sic.). El Gobierno de La Habana nunca depuró responsabilidades entre la autoridades implicadas en los hechos (quienes autorizaron y ejecutaron el ataque); no se creo, que se conozca ninguna comisión que estudiara el incidente, ni se realizó ningún juicio tendiente a esclarecer a fondo las circunstancias que condujeron a la toma de decisión de ejecutar aquel ataque y de violar la soberanía de un país vecino, a pesar de que dicha acción podría ser tipificada como “terrorismo de estado”.
El Gobierno de Londres por su parte, se mostró cauto y no emprendió, que se conozca, ninguna acción legal o de otro tipo contra Cuba, a pesar de los compromisos y lazos históricos que unen al Reino Unido con Bahamas (miembro pleno del Conmonwealth). Las escasas relaciones Cuba-Bahamas sufrieron un enfriamiento, aunque pronto, ambos países aliviaron las tensiones.
Los hombres y mujeres humildes de Bahamas si no olvidan; en el Jardín de los Recuerdos en la Corte Suprema de Bahamas, fueron erigidos un monumento que perpetúa la memoria de aquellos mártires caídos en el cumplimiento de su deber.
En 1987 fue puesta en escena la representación teatral de la obra “Our Boy´s” (Nuestros Muchachos), de Cleophas Adderley, Wiston Saunders y Phillip Burrows, que recuerda aquellos hechos. Decenas de libros escritos por diferentes autores, han dejado constancia del vergonzoso incidente del HMBS Flamingo(2).

(1)      Dankward Merdert, es un experimentado Operador de Sistemas de Armamentos, con más de 1.700 horas de vuelo en aviones de guerra (Mc Donell Douglas Phanton RF4E y Panavia PA200 Tornado), en misiones de reconocimiento y combate, en activo desde 1972 a 1988.
(2)      Ver en: Craton, Michael:  “A history of the Bahamas”. San Salvador Pr., 1986. / Saunders, Ashley B.:  “History of the Bahamas: Bimini, a case study”. New World Press, 1990. /  y  Craton, Michael, Saunders, Gail Saunders-Smith, Gail : “Islanders in the stream”. Published by University of Georgia Press, 2000.
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Queda autorizada la reproducción total o parcial del presente trabajo, siempre que se señale el nombre del autor y la fuente.



2 comentarios:

  1. En realidad se trata de un hecho poco conocido en Cuba. No recuerdo que halla apartecido en la prensa de la epoca; desafortunadamente sabemos que en Cuba hace decadas que no existe la libertad de prensa, solo el discurso oficial que conviene a sus gobernantes. Glorai a estos humildes hijos de Bahamas, que Dios les gaurde siempre.

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  2. Buen artículo.Felicidades. Este es un buen sitio para enterarse de los tejemaneje de la Cuba de Castro.

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