“EL Día que estalló
Miami”
Esto lo escribí a finales de 1997, quienes vivían en
Florida en esa época lo recordarán. Todo lo que cuento aquí, sucedió
exactamente así. Disfrútenlo.
Era el martes 28 de octubre de 1997; el domingo
anterior, se había producido un acontecimiento deportivo trascendental, tal vez
histórico, Los Marlins, un equipo con menos de cinco años, desde su primer
juego en abril de 1993, había logrado
empatar el partido en el noveno ining y con un hit del colombiano Edgar
Rentería, darle la victoria a ese team en la serie Mundial. En la madrugada se
produjo un enorme revuelo, nada más finalizar el encuentro, más de 5.000
espectadores se lanzaron a la calle a festejar el triunfo, convirtiéndolas en
un océano de automóviles; tuvo que ser cerrada al paso Ocean Drive y el cruce
de la 107 avenida y SW 8 st. que permaneció bloqueada por más de tres horas.
Desde que irrumpió el amanecer, no paraba de hablarse de otra cosa en talleres,
oficinas, mercados y cualquier esquina de la ciudad; muy pronto en la tienda
The Sport Authority del International Mall, se concentraron cientos de
fanáticos para adquirir recuerdos como gorras, banderines y todo lo demás de su
equipo favorito, ahora campeón. Los principales periódicos contemplaban con
grandes titulares la sonada victoria y hasta se produjeron incidentes
agridulces, como en el caso del conocido reportero de WLTV Canal 23, Esteban
Lamela, quien había prometido a sus televidentes en uno de sus reportajes, que
si los Marlins obtenían la victoria, se afeitaría el bigote que había lucido
ininterrumpidamente durante 56 largos años, lo que cumplió escrupulosamente y
con gran solemnidad temprano en la mañana, en la barbería Nene´s en la Pequeña
Habana. Aquel día tuvieron lugar grandes celebraciones oficiales que habían
comenzado con un desfile en el downtown, en West Flager St., pasando por
Biscayne Blv. hasta la calle 3 del NE, finalizando en el teatro del AT&T en
Bayfront Park. Al anochecer se produjo una multitudinaria celebración en el
Proplayer Stadium de la 2269 SW 199St; mientras que en Fort Lauderdale se
producía un desfile náutico que se inició en el Stronahan House, más allá del
Tunnel Henry Kinney y que terminaría a milla y media al oeste del Broward
Performing Art Center.
Amigos míos, así sucedió y así se lo cuento, para
que no olviden “el día que estalló Miami”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario