lunes, 15 de julio de 2013

El Día que estalló Miami




“EL Día que estalló Miami”
Esto lo escribí a finales de 1997, quienes vivían en Florida en esa época lo recordarán. Todo lo que cuento aquí, sucedió exactamente así. Disfrútenlo.

Era el martes 28 de octubre de 1997; el domingo anterior, se había producido un acontecimiento deportivo trascendental, tal vez histórico, Los Marlins, un equipo con menos de cinco años, desde su primer juego en abril de 1993, había logrado empatar el partido en el noveno ining y con un hit del colombiano Edgar Rentería, darle la victoria a ese team en la serie Mundial. En la madrugada se produjo un enorme revuelo, nada más finalizar el encuentro, más de 5.000 espectadores se lanzaron a la calle a festejar el triunfo, convirtiéndolas en un océano de automóviles; tuvo que ser cerrada al paso Ocean Drive y el cruce de la 107 avenida y SW 8 st. que permaneció bloqueada por más de tres horas. Desde que irrumpió el amanecer, no paraba de hablarse de otra cosa en talleres, oficinas, mercados y cualquier esquina de la ciudad; muy pronto en la tienda The Sport Authority del International Mall, se concentraron cientos de fanáticos para adquirir recuerdos como gorras, banderines y todo lo demás de su equipo favorito, ahora campeón. Los principales periódicos contemplaban con grandes titulares la sonada victoria y hasta se produjeron incidentes agridulces, como en el caso del conocido reportero de WLTV Canal 23, Esteban Lamela, quien había prometido a sus televidentes en uno de sus reportajes, que si los Marlins obtenían la victoria, se afeitaría el bigote que había lucido ininterrumpidamente durante 56 largos años, lo que cumplió escrupulosamente y con gran solemnidad temprano en la mañana, en la barbería Nene´s en la Pequeña Habana. Aquel día tuvieron lugar grandes celebraciones oficiales que habían comenzado con un desfile en el downtown, en West Flager St., pasando por Biscayne Blv. hasta la calle 3 del NE, finalizando en el teatro del AT&T en Bayfront Park. Al anochecer se produjo una multitudinaria celebración en el Proplayer Stadium de la 2269 SW 199St; mientras que en Fort Lauderdale se producía un desfile náutico que se inició en el Stronahan House, más allá del Tunnel Henry Kinney y que terminaría a milla y media al oeste del Broward Performing Art Center.
Amigos míos, así sucedió y así se lo cuento, para que no olviden “el día que estalló Miami”.

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