REVUÉLVELO,
QUE EL AZÚCAR ESTÁ EN EL FONDO
Sólo toma 45 segundos
(contados por el reloj) leer la declaración del Ministerio de Relaciones
Exteriores de Cuba, con relación al incidente que ha tenido lugar en el Canal
de Panamá, relativo al traslado clandestino de armamentos “obsoletos”, enmascarados bajo un cargamento de azúcar en
el buque mercante norcoreano Chong Chon Gang (a falta de conocimientos de idioma coreano, lo traduzco del inglés:"la pandilla de Chon Chon"). En el párrafo
3º de dicha declaración, reconoce que la nave transportaba “…240
toneladas métricas de armamento defensivo obsoleto
(el adjetivo “obsoleto” reviste una importancia clave en la declaración,
intentando transmitir una sensación de atenuante, como si el cargamento hubiera
sido de pistolas de chispa del siglo XVIII) -dos complejos coheteriles
antiaéreos Volga y Pechora, nueve cohetes en partes y piezas, dos aviones
Mig-21 Bis y 15 motores de este tipo de avión (que ya muchas naciones quisieran tener en su arsenal militar), todo
ello fabricado a mediados del siglo pasado (nuevamente se enfatiza la
antigüedad (siglo pasado), intentando reforzar la intención de restar importancia al cargamento), para ser reparado y devuelto a
nuestro país” (esto último, es casi seguro que sea así).
Por último, en el colmo
de la desfachatez, con un cinismo sin límites e insultando la inteligencia de
cualquier ciudadano común, concluye: “La República de Cuba reitera su firme e
irrevocable compromiso con la paz (tal vez se refiera a la paz de los
sepulcros, ahí me callo), el desarme (esto se contradice por la esencia misma del
cargamento incautado por Panamá), incluido el desarme nuclear, y el respeto
al Derecho Internacional” .( ¿A qué Derecho Internacional se refiere?, ¡no acabo de aclararme!).
La Declaración es escueta, al tiempo que alucinante. Lo de escueto, es una práctica habitual en los regímenes, donde los Organismos que rigen la diplomacia son serviles voceros de quien unilateralmente rige los destinos de una nación; lo de alucinante no cuesta trabajo descubrirlo en el cuerpo mismo del texto, por lo insostenible. En fin, más de los mismo.
La Declaración es escueta, al tiempo que alucinante. Lo de escueto, es una práctica habitual en los regímenes, donde los Organismos que rigen la diplomacia son serviles voceros de quien unilateralmente rige los destinos de una nación; lo de alucinante no cuesta trabajo descubrirlo en el cuerpo mismo del texto, por lo insostenible. En fin, más de los mismo.
El Gobierno de Cuba
poco podrá argumentar a su favor, ni aún “matando al mensajero”; el hecho se
produce además con una nación, la Republica Democrática de Corea del Norte, que lo único cierto de su denominación,
es la ubicación geográfica (el norte), porque ni es una república (por lo menos
en el concepto clásico del término) y mucho menos democrática, faltaría más. Desmole tiempo al
tiempo.



Vaya follón, deberían aplicarle una sanción por cometer esos actos ilegales que lesionan la estabilidad ´del continente, luego se quejan del embvargo; pues no se pasen la vida buscandole las cuatro patas al gato. Menuso amigos (Corea). Esto es de Juzgado de Guardia.
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